22 junio 2009

Punta del Este - Durazno (con crema!) ;)

Hola y mas holas para todos!!!!, créanme que el ritmo que marca el viaje hace que siempre tenga mucho para contar, eso es muy bueno, por que son cosas vividas, lugares conocidos, experiencias únicas. Hablar sobre Punta del Este no necesita ninguna introducción, ya todos conocen este lugar tan exclusivo de mucha gente y celebridades, pero parece que el frío y viento de invierno espanto a todos y la dejo inhabitada…toda para mí. Llegue después de 2 horas y media de viaje en donde cambiamos de departamento, es decir…estaba en Montevideo y Punta del Este está en Maldonado. Al llegar a la terminal, que es super pequeña, no me la imaginaba así…Salí en busca de un hospedaje por que tenia pensado pasar solo una noche allí, así encontré el hostal “1949” a 50 metros de la playa, así que deje las cosas y “salí a patear”…(caminar)
Les cuento un poco con que me encontré…en sí, es muy pequeño Punta del Este…De un lado es “playa mansa” y dan las costas del Río de La Plata donde se puede ver la isla Gorriti y sobre el otro “playa brava”, que allí comienza el Mar Atlántico donde se encuentra la isla de Lobos. Sin duda, la zona se compone de otros lugares más alejados como Pirlápolis, Punta Ballena, Maldonado, La Barra, José Ignacio, etc.
Tienen el puerto sobre el Río de La Plata y toda la zona de restaurantes frente a los grandes y lujosos barcos. El faro en la mitad de la ciudad es característico en una placita muy desolada y tranquila.
Faro de Pûnta del este.


Puerto.
Playa brava, sobre el Atlántico.
El mismo día que llegue fui a donde se encuentra una obra muy reconocida del artista chileno, Mario Irrarazabal, hecha en mampostería en 1981 y se titula “La mano”. Postal típica…y también contarles que alrededor del mundo hay otras obras de este artista, como por ejemplo en Madrid (España), en Antofagasta (Chile), Venecia (Italia) y representa el surgimiento del hombre desde la tierra. Realmente muy buena y de un tamaño bien grande…pueden ver.


"La mano"... y yo, Punta del Este, Uruguay.
Es una ciudad destinada al turismo completamente y ahora en invierno trabaja muy poco, aunque igualmente se puede ver una infraestructura muy grande, muchos edificios y locales muy importantes.


Zona comercial.

Realmente me siento un privilegiado en la vida, no por haber vivido muchos momentos a pesar de mi corta edad…sino por saber apreciarlos, creo que ahí está el punto de la cuestión. La capacidad de agradecer los momentos creo que nos da la facultad de degustarlos al máximo…y encontrar la esencia. Y esto era para contarles, que yo no se si será siempre así, pero me ha tocado vivir un atardecer increíble en Punta del Este…Ya venia de un amanecer hermoso sobre el día que partí de Buenos Aires (Argentina) y ahora culmino mi paso por el Río de La Plata de esta forma. Creo que las imágenes hablan por si solas…Me quede admirado de la variación de colores y la tranquilidad de esa tarde…caminando por la rambla donde muchos jóvenes estaban allí con su infaltable mate. Una prueba más de que la belleza está donde uno la quiera ver y enfocar…

Se filtra el sol entre los edificios y el dedo gordo.

Atardecer en el Río de La Plata.
Al otro día y con un buen desayuno dentro…retome hacia Montevideo, donde la verdad no sabia muy bien cual iba a ser mi próximo destino. Sobre el medio día llegué y en menos de 5 minutos hice una conexión hacia Durazno ciudad, cabecera del departamento con mismo nombre…sin saber que me esperaba allí y con solo haber visto un cartel promocionando “La ruta de los 5 sentidos” que comprende Montevideo, Canelones, Florida y culmina en Durazno.
En el trayecto del viaje pude notar una gran riqueza en cuanto a chacras, árboles frutales y plantaciones de vides. Esta parte del Uruguay es la que mas se destaca a la hora de los vinos, siendo la Familia Deicas, de “Establecimiento Juanicó”, una de las más reconocidas a solo 6 Kms. de Canelones.
Hablar de vinos en Uruguay es remitirse al Tannat, una variedad de uva tinta con prestaciones muy características, pero para esto me gustaría hablar más holgadamente, así que lo dejare para la vuelta de página.
Región vitivinicola.
Así arranque nomás…y en tres horas llegue a la terminal de Durazno. Ya de tardecita y en vistas de que era un pequeño pueblito sin mucho movimiento, pregunte en una peluquería, cerca de la plaza de armas, por donde me podía quedar a pasar la noche…y con la “causalidad” de que la madre de este chico, Agustín, alquilaba un cuarto. Entre que llegué y pregunté eso, no había pasado ni media hora y ya me había puesto a hablar con este chico, la madre y un amigo, Fabián, que en un rato mas ya me estaba paseando en moto por todo el pueblo. Realmente esas son de las cosas más bonitas del viaje, como siempre digo: “en todos lados hay gente buena y gente mala”, pero uno genera estas cosas. Definitivamente la gente del interior, sabemos valorar mas esto…de abrirse con otros pares. Compartimos unos mates con “bizcochos”, es así como se le llaman a las “facturas argentinas” aquí. Que raro ese sentimiento de estar cerca y lejos a la vez, por que las tradiciones que se comparten alrededor del mate es eso…pasar un tiempo con los “guries” (así se les llama a los amigos…como a “la mancha” en Perú)

Hablando de lo que yo vengo haciendo y costumbres de otros países, en un rato estábamos en la casa del panadero del pueblo, Álvaro Casavalle, con quien hable un rato largo sobre panes, química y otros condimentos de la vida. También nos encontramos con el cocinero de una restaurant de allí, Pablo González, de “Pan y vino”. Me paseó por todos lados, el camping municipal, el Río Yi, las reservas naturales, la plaza Independencia donde esta la iglesia San Pedro, que es una obra de la arquitectura por su singular construcción, plaza Sarandi, plaza Artigas y el Museo del Gral. Fructuoso Rivera, donde se encuentra mucha información histórica de todo el país, ya que en esa misma casa, hoy Museo, asumió la segunda presidencia de la Republica en el año 1839 y es declarada Monumento Histórico Nacional.
Terminal Rodó.
Restaurant "Pan y Vino".
Balneario sobre el Rio Yi, Durazno.

Iglesia San Pedro.
Plaza Sarandí.

Interior del Museo Rivera.
En el medio de la plaza hay un monumento muy singular: El monumento a Cristóbal Colón, y les cuento el por que…ya que la reseña histórica nos lleva a 1892 ante la conmemoración de la llega a América donde los vecino de San Pedro del Duranzo, es así como se llama esta gentil ciudad, formaron una comisión (compuesta por la mayoría inmigrantes) que decidió levantar este gran monumento donde en la sima contiene una gran esfera construida de granito azul, donde se guardaron muchas cosas para la posteridad. Resulta que cada 100 años esta esfera se abre, dando a la luz lo que contenía en otras generaciones. Así fue que en 1992 y con un gran aumento de pobladores, los Duraznences se encontraron con una caja de plomo en su interior con muchas monedas, documentos, diplomas, pergaminos, medallas, datos y cosas de la época. Desmitificando lo que para muchos era una leyenda y es lógico por que 100 años no los pasa cualquiera…así que ahora todos están a la espera del 2092 donde han guardado dentro datos actuales de cuando lo abrieron (1992), libros, música, mapas, monedas, artículos periodísticos y hasta un disco duro con mucha información estadística. Seguramente a esa altura todo será una parte más de la historia…

Monumento Cristóbal Colón.

Cosas que encontraron de 1892.
Lindas y atrapadotas son las historias y cosas que se van absorbiendo en el camino. Mucho aún por transitar y siempre mirando hacia delante. Ya me desvié hacia el este para Paysandú…así que estaré escribiendo pronto.
Un gran abrazo a todos…los que son y están "sentados en la mesa en cada plato que sirvo en este gran banquete de la vida"

No hay comentarios: